De hecho, el cuidado que prestamos a nuestros pequeños amigos también depende de la limpieza y el orden en el hogar. Hoy estamos hablando de perros y gatos. Tanto por practicidad, como porque son los animales que encontramos con más frecuencia en nuestros hogares. Mantener el medio ambiente, tanto humano como animal, sano y limpio, es una garantía de salud para ambos.

Deberes y responsabilidades con nuestras mascotas

La presencia de un perro o gato en el hogar se sanciona mediante identificación y registro. Recordemos que somos responsables del comportamiento de nuestros pequeños acompañantes, por lo que la visita periódica del veterinario y las posibles vacunas son obligatorias.

Mantener a nuestros animales sanos y bien cuidados es en primer lugar su derecho, pero también es la garantía más importante de una coexistencia segura y pacífica. Esto significa someter a nuestros perros y gatos a controles veterinarios periódicos, lo antes posible, mediante la realización de pruebas diagnósticas (por ejemplo, pruebas coprológicas y hematológicas), programas de vacunación o intervenciones profilácticas recomendadas para prevenir todas aquellas enfermedades que a menudo son transmisibles a los seres humanos (zoonosis como la leptospirosis, la toxoplasmosis, la leishmaniasis), pero que también causan perturbaciones graves en los propios animales (por ejemplo, la filariasis).

cuidado de las mascotas

  • Los gatos, si se les pone en condiciones, son decididamente autónomos y una vez que han tomado posesión del medio ambiente, les es difícil molestar a los vecinos.
  • Aparte de la camada, que es una necesidad, a los gatos les encanta limar sus uñas. Ofréceles una silla vieja, almohada…. etc. Claro que si tienes un jardín, todo es más fácil.
  • Los perros requieren más asiduidad (si no tienes jardín), porque hay que sacarlos varias veces al día: tanto por necesidades fisiológicas como porque caminar es bueno para ellos.
  • Las necesidades dependen mucho de la raza, en cualquier caso siempre es aconsejable mantenerlas atadas con correa.
  • El tiempo dedicado a la higiene «personal» de perros y gatos está ciertamente bien empleado para una convivencia pacífica y segura. Los perros, e incluso los gatos, necesitan «bañarse» con champú adecuado para su micro entorno cutáneo, además de ser cepillado con la mayor frecuencia posible.
  • Estas medidas higiénicas contribuyen no sólo a una reducción significativa de la carga de alérgenos cutáneos, que a menudo están implicados en la aparición de alergias asociadas a la presencia de animales en el entorno doméstico, sino también a mantener el medio ambiente lo más «peludo» posible y a limitar su dispersión en los muebles y enseres.
  • Realizar la limpieza del suelo con detergentes o desinfectantes desinfectantes, denominados «dispositivos médicos y quirúrgicos de venta libre», eficaces para neutralizar los gérmenes y reducir la carga bacteriana ambiental con acciones de amplio espectro;
  • Asegurarse de que las perreras sean desinfectadas periódicamente con desinfectantes específicos y pesticidas ambientales;
  • Realizar la eliminación inmediata de las heces fecales y, en el caso de gatos que cohabitan, realizar periódicamente una desinfección completa de la camada;
  • Lave los tazones de comida y bebederos diariamente, incluso teniendo en cuenta algunas precauciones adicionales. Por ejemplo, los perros y gatos deben tener su propio kit de «platos y cuencos» que, para evitar posibles infecciones, nunca deben ser mezclados y lavados con los nuestros.
  • Si es posible, una buena norma también podría ser el uso de cubetas y bandejas metálicas, ya que el plástico se deteriora, altera el sabor de los alimentos y actúa como sustrato para cualquier crecimiento bacteriano.