Cuando un dueño reacciona o premia a su perro cada vez que ladra, el perro aprenderá rápidamente como llamar la atención. Por ejemplo, el perro ladra al asustarse porque oye un ruido fuera, y el propietario se agacha hacia el perro para hacerlo sentir seguro y que sepa todo está bien.  El perro percibe que las caricias y consuelo es una recompensa por ladrar. Así el perro ladra cada vez que quiere atención.

Los ladridos de tu perro para llamar la atención, pueden ser corregidos tu aprendes como hacerlo. Vamos a crear una situación y una posible solución.  Esto sucede mucho con perros de raza pequeña.

Como cachorro, el perro ladra y salta frecuentemente a su amo par a llamar la atención. El dueño se inclina y recoge al cachorro. Pronto el cachorro aprendió que cuando quiera la atención de su dueño, todo lo que debe hacer es saltar y ladrar sobre él.

Cuando el cachorro se convierte en adulto, el hábito ha sido formado y el perro constantemente demanda a su dueño se cargado y llevado en brazos. El dueño encuentro esto muy desagradable, si, el ama a su pequeñito, por lo que no sabe si reprenderlo y acaba tratando de gritarle al perro No, no, pero todo resulta en vano, el perro continua haciéndolo.

Solución para los ladridos de los perros

La solución al problema es mostrar al perro que es bueno buscar la atención, pero de una manera aceptable. El perro debe aprender que, como la mayoría de las cosas en la vida, hay un precio por esa atención. En lugar de responder inmediatamente a la solicitud del perro de ser levantado, el dueño debe hacer que el perro haga algo para llamar su atención. Una vez el perro empiece a lograr esa atención, puede ser entrenado para quedarle en el suelo y aceptar atención en lugar de esperar que lo carguen en sus brazos.

Por que ladran los perros
Si tu experimentas un problema similar, enseña a tu perro a sentarse cuando se lo ordenas. Entonces cuando vaya hacia ti y demande atención, hazlo sentarse antes de darle atención. Cuando el obedezca, puedes acariciarlo. Al principio, puedes cargarlo, acariciarlo y premiarlo y luego devolverlo al suelo. Si el ladra o brinca otra vez, haz que se siente. Premia el que se halla sentado, pero esta vez no lo cargues, en lugar de esto, inclínate cerca de él y prémialo.
Pronto el perro aprenderá que debe hacer algo antes de recibir tu atención. En otras palabras, ignorando el comportamiento que no desear y reconociendo el comportamiento deseable, producirá resultados positivos. Responder de alguna forma  al comportamiento que no quieres,  es percibido por el perro como aceptación y el continuará haciéndolo por siempre. Sin embargo, cuando el aprende que tu solo responderás ante su buen comportamiento, el ejercitará ese buen comportamiento para recibir tu atención.